¡A la mierda!
Martes, 15 Enero 2008, 11:36 pm
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Tras tres semanas de merecido descanso hemos vuelto a Delft.

Después de los típicos “Feliz año”, “¿como te ha ido estas Navidades?” y bla, bla, bla intercambiados con mis compañeros de piso, me dirgí a mi habitación para descubrir que había quedado tal cual la había dejado… ¿igual? ¡no!, ¡no! y ¡no!, un pequeño reducto se rebeló en contra del equilibrio y armonía que reinaba en mi habitación.

Viejos fantasmas acudieron a mi, bueno a mi no, a mi balcón y de fantasmas no tienen nada ya que son palomas de toda la vida, ¡mecagoenlasputaspalomas!

Creo que debería empezar aclarando el porqué son “viejos fantasmas”. Cuando llegué a mi piso, hayá en septiembre, me encontré con que mi habitación tenía balcón, “anda que bien” pensé, “si hasta tiene alfombra” fue lo siguiente y por último “menuda mierda”. La “alfombra”que cubría el suelo de todo el balcón estaba hecha de cagadas de paloma. Menudo chollo me dió limpiarlo todo, tenía, en algunas zonas, un espesor de 2 cm. Acabada la limpieza, pensé y probé diferentes métodos para espantar a las palomas, para que no me volvieran a llenar el balcón de mierda. Empecé por poner unas bolsas llenas de agua colgadas del tendal pero no me convencía eso del agua. Luego pasé a colgar unas tiras largas azules, fabricadas con las bolsas de la basura, y este método funcionó medianamente bien, el problema es que con el viento que hace se me enredaban y perdían efectividad. En los últimos días antes de Navidad tuve que ser yo mismo el que espantase las palomas estando pendiente de su llegada, el modo más efectivo que descubrí es hacer como si fuese un mono y pegar saltos encima de mi cama y darle leches a la ventana.

Así que ahora, y tras comprobar que vuelve a haber bastante mierda que tendré que volver a limpiar, me decidí a fabricar un “pájaro espanta palomas“, así lo he bautizado. Uno se puede fabricar este fabuloso elemento útil, eficaz y decorativo con tres botellas de plástico vacías, celo, una bayeta y un spray negro elementos qué, como en todo programa de bricolaje, tendréis seguramente en vuestra propia casa sin necesidad de ir a comprar nada, en mi caso así ha sido, y no preguntéis porqué tenía todo eso en casa, sobretodo no hagáis preguntas acerca del spray.

De momento parece que el invento funciona, pero todavía está en pruebas, tendré que esperar unos días para ver si es realmente eficaz…

Matador 



Guía de compras: ordenadores portátiles
Jueves, 3 Enero 2008, 5:59 pm
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  1. Cómprate un MacBook.
  2. Disfrútalo.


Mundo viejuno
Viernes, 7 Diciembre 2007, 3:49 pm
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¡Bogad, maldita sea vuestra sangre, bogad!
Miércoles, 31 Octubre 2007, 2:29 am
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Un día cualquiera de la semana. Biblioteca de la facultad. Son las seis de la tarde, noche cerrada. Café de máquina. Los que hayan visto el enorme peliculón que es Conan sabrán a que me refiero con La Rueda del Dolor. Tres minutos de secuencia que encierran una elipsis de quince años. La Rueda del Dolor es una especie de molino-tortura para los niños esclavizados de las aldeas que han sido saqueadas por los bárbaros. El niño del principio es Jorge Sanz con doce años, el animal del final es el ni más ni menos que el 38º gobernador de California Arnold Schwarzenegger (Conan) después de perder media docena de kilos de bíceps para poder manejar la espada.

Un aviso en dutch por megafonía, la facultad cierra a las diez y media. Yo tengo tarjeta de acceso y me puedo quedar hasta las doce. Capuccino de máquina, extra de azúcar. Le doy unas cuantas vueltas a la rueda. Otro aviso, esta vez suena a amenaza. El que no salga antes de las doce ya puede buscar algún rincón para dormir. Son las tres de la mañana. Gracias a la contaminación lumínica disfrutamos de un largo crepúsculo mientras giramos la rueda.
Hoy he tenido un examen. Tres horas de agonía para responder a siete de veinte puntos. Puede que en realidad la rueda que gire sea la del hámster en su jaula. E.A.P.



MONSTER’S NIGHT
Sábado, 27 Octubre 2007, 1:51 am
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Estando yo en la cocina la tarde-noche del 22 de Octubre de 2007 vino mi compañero de piso Yusuf y me preguntó a cerca de algunas opciones de la lavadora. Le solucioné la duda pero se me ocurrió buscar las instrucciones, encima de la misma sólo estaban las instrucciones en dutch, al seguir buscando mi mirada se posó en una bolsa con una especie de verduras en su interior que venía observando durante días. Cómo sabía que no era mía, y dado que a Pepe no le gusta demasiado lo verde, supuse que era de Yusuf, así que, aprovechando que estaba con él en la cocina, le pregunté que era eso, a lo cual me respondió, que no sabía porque no le pertenecía. Cuando me lo dijo no me aguanté más y la abrí, ese fue el primer “monstruo”, como así los bautizó Yusuf, que encontré. Madre mía, como olía ese bicho, parecía una verdura flotando sobre un líquido indescriptible, pero no supe reconocer cuál debido a su avanzado estado de descomposición.

Recuperados del susto y de la peste se me ocurrió verificar otros puntos calientes de la casa. Me dirigí directamente al comedor, en donde sabía que había otras bolsas similares que contenían pan de Yusuf. Allí encontré el segundo “monstruo“, de éste hay evidencias gráficas que podéis ver en la sección de fotos. Era un pan que parecía radiactivo porque era verde y a su alrededor había una capa de polvillo verdoso.

Cuando todo parecía haber vuelto a la normalidad, se me ocurrió comprobar el hueco que teníamos detrás de la lavadora, hablo en pasado porque en vista a lo que descubrí preferí pegarla lo máximo posible a la pared, sabía que allí debía estar una botella de plástico vacía que me cayó un día. Lo que no sabía era la sorpresa que la acompañaba en ese oscuro rincón de nuestra humilde morada. Pues bien, al lado de la botella había otra bolsa plástica de las mismas características que las anteriores, con dos platos en modo caja protegiendo supuestamente restos de comida…

Cuando Yusuf vió la bolsa me rogó que no la abriese, Pepe me amenazó si se me ocurría abrirla, y es que esta tenía la peor pinta de todas, incluso desde el exterior. No me aguanté, tenía que saber qué demonios era aquello, la abrí, sí, y todavía tengo pesadillas por ello. A día de hoy todavía no sé que clase de comida pudo haber sido en su origen, desde aquí hago un llamamiento a todo aquel que quiera especular sobre el origen de este último monstruo, ya que, a pesar de la pestilencia de este último, logré sacar un par de fotografías.

Eso sí, por lo menos aprendí que hay muchos colores que denotan la putrefacción, sobre todo con este último. Tenemos el líquido dejado por las verduras putrefactas, el tono verde característico del pan pasado, vale no tanto como el de Yusuf, y por último, tenemos una gama impresionante en el último monstruo con colores desde el blanco hasta el negro pasando por el verde y el naranja. En fin, que noche la de aquel día…

Matador



El conflicto de Turquía con los kurdos en Irak estalla con 40 muertos
Viernes, 26 Octubre 2007, 1:42 am
Archivado en: Fiesta

Este es el relato de la fiesta de cumpleaños de Can (pronúnciese /Yan/) que tuvo lugar el viernes 19 de octubre del año de Nuestro Señor de 2007 en el apartamento 174 de Poptahof Noord. Nuestro joven amigo de origen turco comparte apartamento con un francés y un alemán que además cumplen con todos los tópicos. Al igual que anteriores ocasiones acudimos prestos al convite y nuestras expectativas, que eran grandes dados los antecedentes, no fueron defraudadas. Joder que puto fiestón. Como sesenta éramos allí, música, jaleo y priva. Y claro, pasó que los vecinos kurdos del piso de abajo se chinaron. No es la primera vez ni la cuarta que va la policía a saludarnos. Se desalojó a todo cristo a las 01.30 y a pesar de que se había hablado previamente con los vecinos, vale, no hay problema, pasarlo bien, se lió una buena. Primero los vecinos turco-kurdos cogieron todas las bicis de los invitados y las apilaron como quien prepara una pira funeraria. Alguno que ya iba contento se lo tomó a chanza lo que hizo que los turco-kurdos se cabrearan aún más. Como los ánimos andan calientes (o esta gente es de ánimos calientes) uno de ellos se engoriló todo, zarandeó una verja de una obra cercana, cogió lo que tenía más a mano -un ladrillo del catorce- y declaró raudo su intención de abrirle la puta cabeza a cualquiera que estuviese cerca. El lector debe imaginarse a cuarenta erasmus de todas las partes del globo corriendo ebrios como etíopes por la calle Estafeta perseguidos por un mostachudo natural de la península de Anatolia que blande un bloque de cemento. Así fue, ni más, ni menos.

Uno de los simpáticos estudiantes, bien sea por convencimiento o por la prea que llevaba encima, protestó de forma no violenta y se quedó quieto en medio de la calle. A todos los presentes nos presentes nos vino a la memoria los sucesos del 4 de junio en la plaza de Tiananmen. El del ladrillo le amenazó un par de veces con enseñarle los sesos pero se rajó y le dejó marchar entero. Nosotros (los anfitriones y amigos más cercanos) observábamos la escena con regodeo desde la galería del cuarto piso, apoyados en la baranda como quien ve los toros desde la barrera. Los turco-kurdos se percataron de nuestras carcajadas y se rebotaron aún más, así que comenzaron a lanzarnos guturales injurias. Más tarde me enteraría que entre las imprecaciones figuraban “son of a bitch” (hijos de perra) en turco, la pintoresca maldición en turco traducida al neerlandés y que en inglés suena “get cancer” (que os salga un cáncer) y otras varias. Tras comprobar los bigotudos que nuestro fuerte no eran los idiomas, gracias a una reflexiva pausa de diez segundos en la que valoraron nuestras aptitudes lingüísticas, uno de los más despiertos gritó a todo pulmón la palabra “motherfucker” consiguiendo, esta vez sí, el efecto deseado de que nos cagásemos por la pata abajo. Nos metimos en los apartamentos (174, 175 y 176 de la misma galería), apagamos las luces e intentamos aplacar las risitas nerviosas mientras oíamos a los aceitados turco-kurdos subir las escaleras. Se conformaron con dar unas voces y regresaron a la calle donde ya se reunían un buen número de vecinos y vecinas. Pasado el peligro, nosotros volvimos a la galería para ver el circo. Ellos nos ven, nosotros los vemos, se chinan, suben, nos jiñamos, comentamos la jugada, etc. Así un par de veces hasta que nos casamos y nos vamos a dormir.

A la mañana siguiente me dirijo a casa de Matador (algún turco le puso ese mote a Jorge) que está en el 176 y de camino noto como un agujero de una cuarta en la luna de una de las ventanas del 174 y al amigo alemán con cara de disgusto detrás de ella. Qué pasa y tal. Pues que el del ladrillo no se había quedado a gusto y ya ves que marrón. Pues bueno, qué se le va a hacer. Oyes por cierto, vaya fiesta más buena la de ayer.

Comadreja



NEGOCIOS SUCIOS
Jueves, 25 Octubre 2007, 9:39 pm
Archivado en: Delft

Puedes conseguir bicis a precios de risa, previo regateo, si se las compras a determinados individuos que pululan por las residencias de estudiantes. Un claro ejemplo es el de Cliff “The thief”, el cual frecuenta el barrio en donde vivimos, Poptahof Noord.

Cómo te pueden dejar una bicicleta seminueva, a un precio claramente inferior a la de las otras opciones, es mejor no planteárselo. Con esta opción, te puedes hacer con una bici en buen estado por 20 euros. El precio estándar está en 50 euros, pero eso, al igual que todas las demás opciones, depende del tipo de bici.

P.D. Algo totalmente indispensable cuando tienes bici es comprar un candado, que, en algunos casos, es más caro que la propia bici. Y es que el mercado de tráfico de bicis robadas es constante.

Matador



EL NEGOCIO DE LAS DOS RUEDAS
Jueves, 25 Octubre 2007, 9:37 pm
Archivado en: Delft

Existen diversos medios de hacerse con una bici. Puedes ir a una tienda especializada, en donde encontrarás bicis y componentes nuevos a partir de 140 euros. También puedes comprarlas nuevas en algún supermercado. Es posible incluso conseguir una gratis abriendo una cuenta en el Rabobank.

Otra opción es comprarse una de segunda mano. Existen diversas tiendas que se dedican a este negocio, a partir de 50 euros te puedes hacer con una de éstas.

Matador



BICICLETAS EN HOLANDA
Miércoles, 24 Octubre 2007, 9:02 pm
Archivado en: Delft

Después de un día caminando por Delft, te das cuenta de que si vas a pasar una temporada viviendo aquí necesitas una bicicleta, o un coche o cualquier medio de transporte que tenga ruedas. La razón es bien simple, la ciudad está diseñada para moverse mediante vehículos, hay carriles bici por donde quiera que vayas, los semáforos para peatones duran muy pocos segundos y, si te descuidas un momento, ya no te da tiempo a pasar, además los semáforos hay que activarlos mediante botón por lo que si quieres cruzar una calle ancha tendrás que ir activándolos de uno en uno.

Los primeros días, cada vez que abandonábamos el refugio de las aceras, siempre oíamos el timbre de alguna bicicleta avisándonos del serio riesgo de ser atropellados. El único detalle que no me gusta de los carriles bici es que los ciclomotores también circulan por ahí.

Matador.



EWI /i-dabliu-ai/
Martes, 23 Octubre 2007, 11:38 pm
Archivado en: Universidad

Nuestra facultad se llama EWI (Elektrotechniek, Wiskunde en Informatica, que quiere decir Electrotecnia, Vizconde en Informática; sería muy complicado de explicar porque se otorgan títulos nobiliarios a los ingenieros en Holanda). Es el edificio más alto del campus y uno de los más altos de Delft. Desde lo alto se ve Rotterdam y Den Haag (La Haya) que están a 10 y 14 km. Las aulas están en las dos primeras plantas, la cafetería en la primera, la biblioteca en la segunda y el resto del edificio, hasta la veinte, está dedicado a laboratorios y despachos. Los techos están limpios, las paredes recién pintadas, los materiales son baratos y prácticos, la decoración es colorista y destacan unas enormes fotos de alumnos que posan con objetos que identifican su especialidad. Estoy seguro de que son alumnos porque me he encontrado a más de uno por la biblioteca o la cafetería.

En nuestra facultad se imparten clases de ordenadores, electrónica y matemáticas. Un 40% de las clases a las que yo asisto está formado por estudiantes chinos de intercambio y el resto son indios, turcos, holandeses, españoles, italianos, franceses, alemanes y algún que otro país del eje del mal. Las clases de la maestría de grado que curso son en inglés y los conferenciantes suelen tener un particular acento dutch (voltage suena /foltach/). E.A.P.